miércoles, 13 de marzo de 2013

Mi hija tiene en ocasiones mamitis y dice tener dolores de cabeza que aumentan de intensidad o no dependiendo de su llamada de atención. Lo que sí es cierto es que más de una noche la paso echada a su lado mitigando sus dolores de cabeza. Para ello utilizo mis manos reiki, y ella se queda dormida y encantada.
En una de estas ocasiones, mi hija recibió una bola de energía reiki; y mientras hacía el ejercicio energético pregunté a Lucía que tal se sentía y si veía el color. Me dijo: "es azul". Yo estaba encantada no sólo sentía mejoría con la energía si no que era capaz de ver el color, que efectivamente era azul. Un azul que transmitía paz y salud. Después de unos momentos, consiguió relajarse y entrar en un sueño tranquilizador. Me encantó verla dormir por fin con sus mejillas sonrojadas después de aplicarla reiki.

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